En el presente escrito, trataremos específicamente el uso inadecuado de los dispositivos digitales en los niños de 0 a 2 años y su impacto negativo en el desarrollo armónico al no contar con la orientación y control adecuado en su utilidad para la cual fue creado.
La práctica constante de grabar puede interrumpir la atención conjunta, elemento clave para la adquisición del lenguaje y modifica los patrones de habla dirigida al niño, volviéndolos más performativos que comunicativos. Estas alteraciones pueden influir en la cantidad y calidad del input lingüístico que recibe el niño.