La inclusión educativa no puede reducirse a la implementación de ajustes aislados. Implica una transformación profunda en la maneraen que se conciben los procesos educativos. Como señala la UNESCO (2017), es necesario garantizar no solo el acceso, sino la participación y el aprendizaje de todos los estudiantes.
La dislexia ha sido tradicionalmente abordada desde un enfoque centradoen el déficit, en el cuallas dificultades en la lecturay la escritura se interpretan como limitaciones individuales. Cabe señalar que hoy en día existen estudios que fomentan la empatía y sostienen que la dificultad no está en la personacon dislexia, si no en su entornoque no se encuentra adaptado.