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Psicomotricidad Vivenciada. (Parte 3)

Un ajuste a la expresividad del niño, condición que habla de los procesos formativos globales del ser humano y el respeto a la manera de ser de cada uno.
Fundamentos teóricos y prácticos de la Psicomotricidad Vivenciada

Fundamentos teóricos

Nuestra práctica psicomotriz se basa en dos principios importantes como lo son:

La globalidad y la expresividad psicomotriz: La globalidad se puede entender como el estrecho vínculo existente entre las diversas estructuras que conforman al hombre como lo son su estructura somática, afectiva y cognitiva. Debemos entonces considerar al niño como un ser global que debe expresarse sin mutilación, dando significado a todos los parámetros de su entorno.

Del mismo modo, el niño al establecer una relación con el mismo y con sus iguales mediante acciones corporales, esta poniendo de manifiesto su expresividad psicomotriz. El niño aprende del mundo, recoge un sinnúmero de elementos que posteriormente irán conformando sus diversas estructuras motrices y cognitivas. Dentro de las tareas metodológicas de la Psicomotricidad vivenciada se deben distinguir tres condiciones:

Un ajuste a la expresividad del niño, condición que habla de los procesos formativos globales del ser humano y el respeto a la manera de ser de cada uno.

Un sistema de actitudes y de acción por parte del especialista (profesor). éstas se refieren a la persona, que es facilitadora y agente segurizante, que permite que la personalidad del niño se exprese de manera espontánea.

La tecnicidad o competencias técnicas que debe lograr el profesor, y que constituye, parte de la preparación del especialista y que junto con una formación personal y práctica forman una trilogía en donde todos sus componentes se han de desarrollar simultáneamente23.

Fundamentos prácticos

El fundamento práctico de la Psicomotricidad propuesta es el juego, el cual es más que una simple diversión, es la manera propia del niño para expresar sus sentimientos, de descubrir el mundo, de interactuar con su cuerpo, sus iguales y con los objetos. A través de él, podrá interpretar el mundo y consolidar sus aprendizajes. Piaget24, considera al juego como una simple asimilación funcional, en la cual todos los comportamientos que pueda tener el niño son susceptibles de convertirse en juego cuando se repiten por asimilación pura, es decir, por simple placer funcional. El juego es el complemento de la imitación al principio y luego aparece por medio del ejercicio de las actividades por el solo placer de dominarlas y extraer de allí un sentimiento de virtuosidad o potencia.


Podemos distinguir tres grandes estructuras que caracterizan el juego infantil25:

El juego de ejercicio o juego sensoriomotriz (0 - 2 años), el cual es el primero en aparecer y es el que caracteriza el desarrollo preverbal, estos juegos provocan asimilación funcional, como una manera de obtener placer del movimiento.

El juego simbólico (2 - 7 años), el cual surge junto al lenguaje, el niño comienza a representar estructuras y formas ausentes, transforma la realidad y le da vida a los objetos.

El juego de reglas o juego cognitivo, aquí el niño comienza a establecer relaciones sociales e inter-individuales, se constituye principalmente durante los 7 a 12 años de edad.

El juego surge de una necesidad natural, que nos permite desarrollar nuestro ser físico, intelectual y espiritual, ya que nos provee de un sinnúmero de situaciones, que nos llevan a poner en práctica nuestras habilidades, permitiendo de esta manera provocar cambios, reafirmar, y complementar nuestras potencialidades en permanente desarrollo.

Esta cualidad no es propia de los seres humanos y se encuentra presente en la mayoría de integrantes del reino animal. Podemos deducir que el juego se presenta como una estructura básicamente educativa, que es la base de nuestro estudio. Podemos rescatar de diversas caracterizaciones:

El juego es placer, es conducta, es aprendizaje, es libertad, es comunicación, permite pasar de lo sensoriomotriz a lo lógico concreto, permite la socialización y conformar la identidad social26, permite la construcción del esquema corporal, imagen corporal y concepto corporal (conciencia corporal). 27

Para propiciar una orientación significativa del juego se crean dentro de la práctica Psicomotriz Vivenciada estrategias destinadas a estimular cada uno de los aspectos del desarrollo del niño. Estas estrategias son:

- Los espacios, que están fuertemente ligados al juego del niño.
- El espacio del placer sensoriomotor.
- Espacio del juego simbólico.
- El espacio cognitivo o de construcción.

Los materiales, que están presentes en los diferentes espacios, ayudan al niño a descubrir su expresividad psicomotriz.

La sala, gimnasio o campo, es el lugar físico donde se viven los espacios, el juego es permitido, pero a través de un asegurador. 28


Psicomotricidad y placer sensoriomotriz

El placer es el elemento más significativo, es el mecanismo principal para lograr los objetivos propuestos, fundamental para lograr la internalización, y descubrimiento de los niños.

Según Valdés, es común relacionar el placer sensoriomotor con actividades motrices tales como correr, andar, saltar, o trepar, es decir, actividades orientadas hacia el espacio y los objetos exteriores del niño. “Sin embargo estamos pocos acostumbrados a vincular el placer sensoriomotriz a actividades motrices centradas en las sensaciones corporales de origen propioceptivo30. El placer sensoriomotor es la expresión evidente de la “unidad”, de la personalidad del niño, puesto que crea la unión entre las sensaciones corporales y los estados tónicos-emocionales y permite el establecimiento de un proceso formativo global” 31. La Psicomotricidad en cuanto es la disciplina que estudia desde un enfoque global la particular manera de ser y estar en el mundo, el niño, va a propiciar vivencias sensoriomotrices necesarias para hacer de los aprendizajes, procesos más auténticos y significativos para él.

El placer sensoriomotriz: para comprender mejor aún, lo que es el movimiento, debemos hacer análisis desde la perspectiva de la filogenia32, a los orígenes de la vida. No hay vida sin movimiento y la suspensión de su movimiento, para cualquier materia viva es la muerte. En principio, el movimiento es interno, incesante, de la materia viva; en la evolución filogenética, se añade y asocia a ese movimiento biológico, el movimiento dirigido hacia el exterior, orientado por el deseo, la nutrición y el desplazamiento. Entonces, si aplicamos el principio de necesidad biológica de movimiento, podemos concluir que se puede crear a partir de ahí mismo toda organización física hecha de deseos, satisfacciones y placeres.

Como todos los organismos, el hombre se mueve a alguna parte porque necesita cosas; cosas que no tiene y que le hace falta para existir. Según se explica en manuales de psicología33, la carencia de estas provoca en los organismos alteraciones internas, desequilibrios y tensiones que se traducen en movimientos, en actos instrumentales encaminados a conseguir del ambiente exterior lo que falta en el interior. Una vez conseguido esto, la “inquietud descansa”. En rigor, esto es lo que ocurre: al conseguir lo que necesita el organismo recupera el equilibrio interior que eventualmente ha sido alterado por la falta de lo necesario34 y en consecuencia, cesa la búsqueda.

A ello hay que añadir que, cuando el molesto desequilibrio que provocan las necesidades se elimina o reduce, el sujeto experimenta un placer que sirve de gratificación, esto es, de recompensa a los esfuerzos del organismo35.

Para Piaget la actividad sensoriomotora tendría significaciones que se referirían a las actividades motrices y significantes (o contenidos) que se relacionan con el elemento sensorial. El conocimiento para Piaget es primeramente “una acción sobre el objeto“. Para él todos los mecanismos cognoscitivos reposan sobre la motricidad. Sin embargo, como se aclara, lo que Piaget entiende como motricidad no es el acto motor37, sino la acción en su conjunto, es decir la praxias motrices38. Así como el niño nace con una serie de mecanismos sensoriomotores “instalados“ y la inteligencia verbal o reflexiva se apoya sobre una inteligencia práctica o sensoriomotriz. Con ello reconoce la función significativa del período sensoriomotor en el desarrollo de las estructuras cognitivas39.

El profesor Bernard Aucouturier, según Valdés40, reconoce que el niño tiene necesidades fisiológicas para vivir, y que es necesario que estas necesidades sean satisfechas para sentir agrado; esta satisfacción es agradable en todos los aspectos, a nivel neuronal y mental; en todo el cuerpo se vive la satisfacción. Es así, como para Aucouturier el placer sensoriomotriz es una excitación somática que tiene representaciones psíquicas en el individuo. Sin embargo, el placer sensoriomotriz debe ser reconocido como la plataforma, como el camino real del cambio en el niño, ya que es la expresión más evidente de la “unidad” de la personalidad del niño, puesto que crea la unión entre las sensaciones corporales y los estados tónico-emocionales y permite el establecimiento de la globalidad, una globalidad total, en la cual el educador debe respetar del niño su sensomotricidad, su emocionalidad, su sexualidad, su tiempo, su manera absolutamente original de ser y estar en el mundo, de vivirlo, de descubrirlo, de conocerlo, todo esto a la vez41.

Debemos reconocer, además que el placer sensoriomotriz no evoluciona sino existe una intensa movilización sensorial y tónica-emocional; el niño debe vivenciar el placer de movimiento, aunque también puede existir un placer sensoriomotriz vivido casi en inmovilidad, como lo es por ejemplo la relajación tónica. El asumir y vivenciar una intensa movilización sensorial tónico-emocional aporta siempre un sosiego, mediante la reducción de tensiones, que abre cada vez más variadas y matizadas, es decir, que el placer sensoriomotriz después de su reconocimiento evoluciona hacia una dinámica de comunicación y de creación. Efectivamente el juego simbólico, el dibujo espontáneo, el canto, las construcciones, son sus consecuencias directas y favorecen la adquisición de la inteligencia verbal o reflexiva. Es así como el placer sensoriomotriz se despliega hacia aproximaciones culturales cada vez más amplias, indispensables para la afirmación de la persona42.

Otro aspecto significativo que debemos tener presente es que, dentro de la gestación del placer, el niño hace la unión entre el placer y el “otro”, debido a que el “otro” es capaz de reproducir un espejo de reconocimiento para él. A partir de este hecho, el placer hace al niño completamente dependiente del otro. Esto significa que la simbolización surgida es dependiente del otro. Este encuentro con el otro “somático” corporal tiene una representación del orden psíquico, y es así como el placer es la unión somatopsíquica, favorecida a partir del otro y que le ayuda a tener una imagen positiva de sí mismo. El displacer opera del mismo modo: el niño se pone en movimiento, que en este caso es desagradable; por tanto hay condiciones psíquicas de este displacer, que son las representaciones, los recursos agradables y desagradables.

El niño busca los recuerdos de placer. Cuando no han satisfecho sus necesidades básicas vive tensiones internas en todo su cuerpo, que pueden traducirse en gritos, llantos, etc. Es en estas ocasiones cuando el niño acude a aquellos recuerdos de placer para atenuar las tensiones. Es así como en la vida del niño los recuerdos placenteros están gestados a partir del juego, es más, el juego se funda sobre el placer, toda actividad lúdica se funda sobre el placer, y mientras ese juego es reconocido por el otro provocará en el niño placer. 43

 

Referencias

Guía estudio curso PSICOMOTRICIDAD I UCM 1996
Evalúa el desarrollo psicomotor del niño respecto a normas estadísticas y racionalistas, ya que se organizan y estructuran progresiones metodológicas que muchas veces no consiguen nada siendo los planes y programas que propone el MINEDUC basados en aprendizajes integrales de base teórica, no sustentan en variadas ocasiones tener desarrollos motores más amplios
Abordar a la persona en sus aspectos biológicos, sociales, psicológicos y espirituales.
Fueron siete establecimientos con las características de urbanidad tipo.
Acouturier B., "Simbología del Movimiento", Barcelona, Edit. Científico - Médica, 1985
Valdés M. Rodríguez M. " Psicomotricidad Vivenciada, una propuesta educativa para trabajar en el aula", Talca, Edit. UCM, 1999, pág 26.
Ibid, pág 26.
Ministerio de Educación, “DECRETO 40: Objetivos Fundamentales y contenidos mínimos obligatorios para la Educación Chilena”, Santiago, MINEDUC, 1996.
Chokcler M., "Presentación en el Congreso de Nantes en 1910", pág. 15
Chokcler M., "Los organizadores del desarrollo psicomotor", Edit. Cinco, Buenos Aires, 1988, pág. 16.
Valdés M., "De la psicomotricidad a la Psicomotricidad Relacional: Fundamentos y prácticas en el aula", proyecto de investigación UCM, 1998, pág. 20.
Referido a las sensaciones naturales y propias del ser humano en su desarrollo global.
Valdés M., Rodríguez M., " Psicomotricidad vivenciada, Una propuesta metodológica para trabajar en el aula", UCM, Talca junio 1999. Pág. 28-30.
http:// www.terra.es/personal/psicomotor/defpscm.html
Funcionamiento del aparato motriz.
http://web.jet.es/apee/
Contardo C., " Psicomotricidad Relacional", una propuesta para la construcción de las nociones lógico-matemáticas en niños de educación general básica y educación especial de la ciudad de Talca, UCM, Talca Enero 1998, pp. 69-72.
http://web.jet.es/apee/
Contardo C., " Psicomotricidad Relacional", una propuesta para la construcción de las nociones lógico-matemáticas en niños de educación general básica y educación especial de la ciudad de Talca, UCM, Talca.
Contardo C. Op. Cit, pág. 72-76.
Contardo C. Op. Cit., pág. 10 -12
Aucouturier, Op. Cit., pág. 28
Aucouturier, Op. Cit, pág. 30
Piaget, “La formación del símbolo en el niño”, Fondo de Cultura económica, 1961, México, pág.. 125
Valdés M., "De la psicomotricidad a la Psicomotricidad Relacional: Fundamentos y prácticas en el aula", proyecto de investigación UCM, 1998
Normas, pautas y costumbres.
Valdés M., Rodríguez M., Op. Cit., pág. 32-35.
Valdés M., Rodríguez M., Op. Cit, p. 38.
Valdés M., Op. Cit, pág. 30
Según explica el profesor Valdés, las actividades motrices de origen propioceptivo responden a aquellas que realizamos con nuestro cuerpo de origen evolutivo por ejemplo "el chuparse el dedo" o la posición fetal.
Aucouturier, “Simbología del movimiento”, 1985, pp. 169 -170
Desarrollo y evolución de una especie.
Papalia, “Psicología”, Edit. Mc. Graw-Hill, 1972
por ejemplo la comida, el líquido, la pareja, etc.
Pinillos J., "La mente humana", ciclo de ciencias humanas, Ediciones Círculo de Lectores, España, 1988, pág. 149 -150
Piaget J., "La formación del Símbolo en el niño", Fondo Cultura Económica, México, 1986
entendiendo cualidades como la rapidez, coordinación, precisión, etc.
Según explica Fox las praxias motrices son todos las evocaciones que se tienen de un movimiento, lo cual implica tener un banco de datos con movimientos predeterminados de rápido reclutamiento reguladores de la acción motora.
Phillips J., " Los orígenes del intelecto según Piaget", Editorial Fontanella, España, 1972, pág. 36 - 37
Apuntes del profesor mencionado en el curso "La práctica psicomotriz educativa y preventiva", Santiago, Octubre de 1992.
Aucouturier, “Simbología del movimiento”, 1985, pp169-170
Aucouturier B., Op. Cit., 1985, pág. 169 -170
Valdés M., Rodríguez M., Op. Cit. pág.. 38

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